ni los pétalos de tu figura en mi
cerebroha dejado en mi corta historia una estampa
delicada... y sin embargo, ya te pienso.
No han rozado jamás mis manos ásperas
tus manos suaves; mi mirar amargo
jamás ha llegado a encontrar tu pupila
serena... y a pesar de eso, ya te extraño.
Aún la muralla infranqueable de mi carácter
no ha temblado ante la fuerza de tu ternura;
ni ha vibrado al son de una balada
este corazón enamorado de la luna.
Ni ha rendido promesa irremediable
ante tus labios mis labios peregrinos
ni he navegado a la deriva por ti
y contrariamente a todo: te necesito.
No ha llegado a marcar el reloj la hora
que me indique que deba ir a tu lado
ni el calendario irremediable apura
el tiempo para que llegue el día sábado
y talvez cuando el esperado momento llegue
mi cuerpo absorto quedará entusiasmado
y mi boca no encontrará palabras para decir:
"te necesito, te pienso, te extraño...".
delicada... y sin embargo, ya te pienso.
No han rozado jamás mis manos ásperas
tus manos suaves; mi mirar amargo
jamás ha llegado a encontrar tu pupila
serena... y a pesar de eso, ya te extraño.
Aún la muralla infranqueable de mi carácter
no ha temblado ante la fuerza de tu ternura;
ni ha vibrado al son de una balada
este corazón enamorado de la luna.
Ni ha rendido promesa irremediable
ante tus labios mis labios peregrinos
ni he navegado a la deriva por ti
y contrariamente a todo: te necesito.
No ha llegado a marcar el reloj la hora
que me indique que deba ir a tu lado
ni el calendario irremediable apura
el tiempo para que llegue el día sábado
y talvez cuando el esperado momento llegue
mi cuerpo absorto quedará entusiasmado
y mi boca no encontrará palabras para decir:
"te necesito, te pienso, te extraño...".
Still your voice has not echoed in my ear,
nor the petals of your figure in my mind
have left upon my brief story
![]() |
| (Pintura del artista ucraniano Michael I. Garmash) |
a delicate image... and yet, I think of you.
My rough hands have never brushed
against your soft hands; my bitter gaze
has never met your serene eyes—
and despite it all, I miss you already.
Still the impassable wall of my character
has not trembled at the strength of your tenderness;
nor has this heart, enamored of the moon,
yet trembled to a ballad’s sound.
Nor have my pilgrim lips
given irrevocable promise before yours,
nor have I drifted upon your tides—
and contrary to all: I need you.
The clock has not yet struck the hour
to tell me I should go to your side,
nor has the relentless calendar hastened
the time for Saturday to arrive.
And perhaps when the awaited moment comes,
my body, absorbed, will be enraptured,
and my mouth will find no words to say:
“I need you, I think of you, I miss you.”
"I need you, I think, I miss you ...".


