miércoles, 28 de marzo de 2012

Luna Triste - Sad Moon




(Accidente aviatorio de El Diablo Rojo, Incendio y restos del avión en Clemente Ballén y Chile - Aviation accident of El Diablo Rojo, Fire and aircraft wreckage in Clemente Ballén and Chile , Guayaquil Mayo 8 de 1939)

Llegó el atardecer que silencioso
revive mi aflicción como un gigante
cuyo espectro aproxima el impetuoso
cabalgar de una lágrima asfixiante.


Nadie me quiere hoy y a nadie quiero
todo intento de amar fue desastroso
quisiera navegar en un velero
que en la noche sucumba presuroso.

Quisiera que me lleven a un lugar
donde una luna triste ya no alumbre
la amargura que viene a visitar
esta vida que emana incertidumbre.

Que triste es el amar sin ser amado
quisiera que me olviden un buen día
en un sitio sombrío y apartado
donde la luz jamás se atrevería

para luego saltar por la ventana,
para que nadie sepa más de mí
y al sentir a la muerte ya cercana
asumir que jamás te conocí.

El espectro se adueña del ambiente
logrando torturarme sin matar
mi lágrima se esparce al occidente
para nunca volverla a extrañar.

Anocheció y la luna triste vaga
solitaria se esconde tras las ramas
y al fin entre las nubes ya se apaga
como un recuerdo atroz entre las llamas.



The evening came, so silent in its breath,  
reviving my affliction like a giant,  
whose specter neared, impetuous in its tread,  
the gallop of a suffocating tear.  

No one loves me today, nor do I love;  
each attempt at affection proved disastrous.  
I long to sail away upon a ship,  
to sink at night, consumed by hurried fate.  

I wish to be taken to some place  
where a sad moon no longer casts its light,  
where bitterness no longer comes to call  
upon this life that emanates uncertainty.  

How sad to love without being loved in turn;  
I wish one day that I might be forgotten,  
in some shadowed, secluded, distant place  
where light itself would never dare intrude.  

Then to leap outward through the window frame,  
so none may ever know of me again;  
and feeling death approach so close at last,  
accept that I had never known your name.  

The specter takes possession of the air,  
tormenting me without the final blow;  
my tear spreads westward, scattering away,  
never to be recalled or missed again.  

Night fell, and the sad moon wandered alone,  
hiding itself behind the tangled branches,  
until at last it vanished in the clouds,  
like a dreadful memory among the flames.